Para comprender de que manera el uso de la APHRODISIA queda problematizado en la reflexión sobre el amor de los muchachos, hay que recordar un principio que no es sin duda propio de la cultura griega, pero que adquirió con ella una importancia considerable y ejerció, en las apreciaciones morales un poder determinante.
Se trata del principio de isomorfismo entre relación sexual y relación social. Por tal hay que entender que la relación sexual - siempre pensada a partir del acto-modelo de la penetración y de una polaridad que opone actividad y pasividad- es percibida como del mismo tipo que la relación entre superior e inferior, el que domina y el que es dominado, el que somete y el que es sometido, el que vence y el que es vencido.
Las prácticas del placer se reflexionan a través de las mismas categorías que el campo de las rivalidades y de las jerarquías sociales: analogía en la estructura AGONISTA, en las oposiciones y diferenciaciones, en los valores afectados por los papeles respectivos de los compañeros.
Y a partir de ahí, puede comprenderse que en el comportamiento sexual hay un papel que es intrínsicamente honorable y al que se valora con derecho pleno: es el que consiste en ser activo, en dominar, en penetrar y en ejercer así su superioridad.
Foucault Michel,HISTORIA DE LA SEXUALIDAD, 2-el uso de los placeres
sábado, 2 de agosto de 2008
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1 comentario:
"cada beso bautzado
crea nuevas primaveras
donde nace y donde muere
una rosa verdadera."...!?...para ti...princesa de Kitu...besos.
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